Laura Fernández evita debates y genera discusión sobre su estrategia electoral
- Santiago Hernandez
- Nov 13, 2025
- 2 min read

Mientras la mayoría de aspirantes presidenciales aprovecha cada foro para ganar exposición, la candidata de Pueblo Soberano, Laura Fernández, mantiene su decisión de no participar en debates hasta enero de 2026, lo que ha despertado críticas y análisis entre expertos en comunicación política. La más reciente ausencia ocurrió este miércoles durante el debate organizado por la Junta de Pensiones y Jubilaciones del Magisterio Nacional (Jupema), al que asistieron 15 de los 20 candidatos. Consultada por su decisión, la campaña de Fernández reiteró que su agenda está “estratégicamente planificada” y que solo participará en espacios “importantes y relevantes”, como los del Tribunal Supremo de Elecciones, Radio Columbia y Estado de la Nación, previstos para el próximo año. “Tengo una agenda de campaña muy estratégica, no puedo ir a todas las cosas que me invitan siempre”, explicó la politóloga. Para algunos especialistas, la decisión busca reducir riesgos y controlar los escenarios de exposición pública. Rotsay Rosales, del Observatorio de la Política Nacional de la UCR, señaló que la estrategia podría ser beneficiosa a corto plazo, pero “eventualmente contraproducente” si Fernández depende de su ventaja actual en las encuestas. En la misma línea, el politólogo Sergio Araya advirtió que la ausencia constante podría generar un “efecto boomerang” y abrir espacio para que sus rivales construyan una narrativa negativa sobre su falta de participación. La candidata de la Coalición Agenda Ciudadana, Claudia Dobles, aprovechó precisamente esa ausencia para lanzar un “contador de debates” que registra las inasistencias de Fernández, con un mensaje crítico: “La democracia se construye dialogando, no huyendo o escondiéndose”. El politólogo José Andrés Díaz, del Idespo-UNA, añadió que evitar estos espacios limita el alcance hacia el electorado indeciso, que ronda el 50% y suele definir su voto entre noviembre y diciembre, meses en los que los debates tienen gran influencia. Los analistas también recordaron antecedentes similares, como el del expresidente Óscar Arias en 2006, quien se negó a debatir en varias ocasiones bajo el argumento de que “las águilas no bajan al fango a pelear con los caracoles”. Aunque Arias ganó esa elección, lo hizo por un estrecho margen del 1,12%, lo que para algunos representa una advertencia sobre los riesgos de una estrategia de bajo perfil mediático.










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